Durante siglos, los pueblos andinos aprendieron a convertir la papa en chuño y tunta para conservarla mucho tiempo y hacerla parte de su alimentación. Ahora, una investigación desarrollada por científicos de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA) y la Universidad de Lund, en Suecia, aporta evidencia científica sobre otra cualidad: su alto contenido de almidón resistente, un tipo de fibra con potencial para favorecer la salud intestinal.
El trabajo forma parte de la investigación doctoral en Biotecnología de Jimena Ortiz, realizada en el marco del Programa UMSA/Asdi y bajo la supervisión científica de investigadores de ambas universidades. Una parte de los resultados fue publicada en la revista internacional Food Chemistry, donde el equipo caracterizó el chuño y la tunta, y detalló lo …










